Babylon, el disco de siempre
Ya he escuchado el último de Blackie. Es un buen disco, suena a los WASP de toda la vida. Tanto es así que el disco es un calco del anterior. Tiene el mismo sonido, los mismos riffs, los mismos solos… Vamos, que Mr. Lawless ha hecho la jugada del cheposo. Son nueve canciones, una de ellas una versión del Burn de Deep Purple, así que si no la contamos se nos queda en un disco de ocho canciones. El disco anterior, Dominator, tenía nueve canciones. Nueve canciones, pero una de ellas estaba repetida (lo típico, está la versión de ocho minutazos y la más light, de tres), por lo tanto nos quedan también ocho canciones. Por no hablar de la portada, que va en la misma línea del anterior también, aunque es acojonante, con los Jinetes del Apocalipsis. La temática de las letras imagino que será la de siempre, el tío continuará montándose diálogos con Dios, con su Padre y todas esas movidas que se le ocurren después de tomar un poco de LSD. Pero no le voy a dar palo al señor Blackie, que bastante tiene con lo suyo. Ya se meterán con él en el Popu. Yo le daré caña después de verle en directo en la Rockstar, suponiendo que no haga como el año pasado, que canceló el concierto. De momento toca contentarse con las canciones de siempre, eso sí, con una calidad de sonido muy buena.

